Objetivos:
Teruel, con el 25-35% de la producción mundial, es líder y referente global en el cultivo de trufa negra (Tuber melanosporum). El cultivo de este hongo y las actividades económicas adyacentes al mismo, son un claro motor de desarrollo rural para esta provincia tan afectada por la despoblación. Sin embargo, está bajo la amenaza de una plaga relativamente reciente que está diezmando la calidad de las producciones. Es el escarabajo de la trufa (Leiodes cinnamomeus), un coleóptero que se alimenta única y exclusivamente de trufa. La gestión de esta plaga es realmente complicada, por lo que urgen iniciativas de investigación aplicada como la presente propuesta.
Este proyecto toma el relevo de un proyecto FITE anterior, que sentó las bases biológicas del empleo de dos tratamientos de control muy prometedores: los nematodos entomopatógenos (NEPs) y los aceites esenciales (AEs) con poder antialimentario. El proyecto ColeopTE2 pretende dar el salto a la escala comercial para demostrar y cuantificar la efectividad de estos dos tratamientos sobre las poblaciones del escarabajo y sobre los daños en la cosecha. En el caso de los NEPs se realizará una batería de experimentos con diferentes modos de aplicación y diferentes especies de NEPs en función de la fase diana del ciclo de L. cinnamomeus. Se analizará, además, la capacidad de los NEPs de establecerse en las zonas tratadas mediante estudios de persistencia. Los AEs pondrán a punto un nuevo método de aplicación empleando biochar como carrier y realizarán tratamientos experimentales en campo con los quimiotipos de aceites más prometedores, de las especies Artemisia absinthium y Origanum virens.
Por otro lado, el proyecto pretende explorar dos nuevas alternativas de control que tienen claros indicios científicos de poder llegar a ser efectivas en el futuro: los hongos entomopatógenos (HEPs), que son capaces de parasitar larvas en diapausa de L. cinnamomeus, y los parasitoides, que tienen una presencia significativamente mayor justamente en la época de puesta de huevos de L. cinnamomeus. Estas dos opciones comenzarán por la realización de prospecciones de ambos tipos de organismos en las zonas truferas y continuarán con estudios de laboratorio en el caso de los HEPs.
Las cuatro alternativas de control serán estudiadas por los mejores expertos nacionales en cada materia, muchos de ellos con experiencia previa en esta plaga en concreto. Así, un grupo de la Universidad Autónoma de Barcelona se encargará de la parte de NEPs, dos grupos del Instituto de Ciencias Agrarias del CSIC de las partes de AEs y HEPs y otro de la Universidad de Alicante, junto con el CITA, de la de parasitoides. Los especialistas en cultivo de trufas tanto del CITA como de la Asociación de Recolectores y Cultivadores de Trufa de la provincia de Teruel (ATRUTER), se encargarán de coordinar las acciones previstas de modo transversal.
Al finalizar el proyecto se espera confirmar la efectividad de las dos estrategias que llevan más tiempo testándose (NEPs y AEs), e identificar al menos una cepa de HEP y una especie de parasitoide que tengan efecto sobre el desarrollo de L. cinnamomeus y puedan ser objeto de ensayos de campo a gran escala en futuros proyectos.
La propuesta, de tres años de duración, responde exactamente a la demanda de ayuda y soporte de investigación del sector trufero turolense y está alineada tanto con la bioeconomía como con varias líneas estratégicas de investigación actuales del CITA.
