El CITA coordina un proyecto transfronterizo para evaluar la calidad microbiológica de la inseminación ovina y frenar las resistencias antimicrobianas en el entorno pirenaico
El Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) lidera el proyecto RAM, una iniciativa que comenzó en enero de 2026 y tendrá una duración de tres años. La semana pasada tuvo lugar la reunión de inicio de proyecto en la sede de NEIKER, en Arkaute (Álava), donde especialistas de España y de Francia se reunieron para definir los objetivos estratégicos y las principales líneas de actuación. El encuentro permitió establecer las bases tanto científico-técnicas como organizativas del proyecto, consolidando un marco de trabajo coordinado entre las distintas entidades que constituyen el consorcio. La jornada se completó con una visita al centro de inseminación de Ardiekin, que alberga animales reproductores de la raza Latxa. Este recorrido permitió a investigadores y técnicos conocer sobre el terreno su metodología y protocolos de trabajo, constituyendo así el primero de varios intercambios previstos a lo largo de todo el proyecto con los centros de inseminación.
Tal y como señala Belén Lahoz, investigadora del Departamento de Ciencia Animal del CITA y coordinadora del proyecto, “para el correcto desarrollo de los programas de conservación y mejora de las razas ovinas, la inseminación artificial constituye una herramienta clave que requiere la aplicación de antibióticos a las dosis seminales para prevenir la transmisión de patógenos desde los machos a las ovejas. No obstante, esta adición sistemática y en muchos casos a dosis subterapeúticas puede conllevar la aparición de bacterias resistentes, que además de afectar negativamente a la fertilidad de los rebaños, pueden propagarse a otros animales, al medio ambiente o incluso llegar al ser humano, en línea con el concepto “One Health“ o “Una sola salud”.
Para ello, este proyecto pretende identificar las principales especies bacterianas y resistencias antimicrobianas presentes en las dosis seminales que se preparan en los centros de inseminación artificial del entorno pirenaico y evaluar su impacto en la salud y fertilidad de las hembras. En esta línea, además de análisis microbiológicos, el proyecto incorpora el uso análisis metagenómicos, una tecnología avanzada de análisis genéticos que permitirá identificar de forma exhaustiva los microorganismos presentes y evaluar su potencial patogenicidad. Según indica Belén Lahoz, “estos trabajos permitirán, además, mejorar los protocolos de preparación y las prácticas reproductivas, persiguiendo en último término un modelo de inseminación artificial que no dependa de los antibióticos y garantice la sanidad y productividad de los rebaños”.
El consorcio cuenta con cinco socios a ambos lados de la frontera franco-española: el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), líder del proyecto, el Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario (NEIKER), el centro Ardiekin, el Institut National de Recherche pour l’Agriculture, l’Alimentation et l’Environnement (INRAE) con su Centro de Occitania-Toulouse y el Centro SCA Centre Départemental de l’Elevage Ovin, ubicado en los Pirineos Atlánticos. Cuenta además con la colaboración de la Universidad de Zaragoza y del Centro de Transferencia Agroalimentaria del Gobierno de Aragón.
El proyecto RAM, cuyo presupuesto total es de 988.648€, ha sido cofinanciado al 65% por la Unión Europea a través del Programa Interreg VI-A España-Francia-Andorra (POCTEFA 2021-2027), cuyo objetivo es reforzar el desarrollo sostenible y la integración económica y social de la zona fronteriza España-Francia-Andorra.









